Día 4 (1 enero): Círculo Dorado (Thingvellir – Geysir – Gullfoss – Selfoss)

Area de alojamiento: Alojamiento en Hotel Selfoss(o similar) en Selfoss.

 

Comenzad el día visitando el fascinante Centro de las Auroras Boreales en Reykjavik para asistir a una presentación interesante e informativa sobre las auroras boreales.

 

Tras la visita os espera la famosa excursión Círculo Dorado. Primero visitaréis el Parque Nacional de Tingvellir conocido por su excepcional belleza e importancia histórica. Allí podréis ver la confluencia de las placas tectónicas europea y americana.

 

Después de explorar los tesoros del parque, visitaréis el Laugarvatn Fontana donde podéis degustar el típico pan de centeno islandés, el cual se cocina lentamente en los manantiales termales naturales. A continuación, seguís hacia el sur a través de áreas de cultivo hasta los campos geotérmicos de Geysir para contemplar la zona geotérmica más famosa de Islandia presidida por el Gran Geysir, considerado el padre de los géiseres. Además, cerca de este, podréis ver el géiser más activo de la isla, el Strokkur. ¡Este géiser emana cada cinco minutos torres de agua de hasta 20 metros de altura!

 

La última parada dentro del Círculo Dorado es Gullfoss o la Cascada de Oro de dos niveles, que en esta época del año suele estar rodeada de nieve y parcialmente helada con preciosos carámbanos colgantes transparentes como el cristal.

 

Gran Geysir

Gran Geysir

El famoso Gran Geysir, que dio el nombre a todos los géiseres, antiguamente lanzaba un chorro de agua y vapor de hasta 60 m de alto hasta que empezó a perder actividad a principios de siglo debido a las piedras y objetos arrojados por los turistas. Calmado desde entonces, hoy cede el protagonismo al vecino Strokkur, que alcanza los 20 m.

Strokkur

Strokkur

A 400 metros más al sur del Gran Geysir está Strokkur, el géiser más activo de Islandia. Arroja agua y vapor cada cinco minutos pudiendo llegar a alcanzar los veinte metros de altura. Un espectáculo imponente.

Gullfoss

Gullfoss

Gullfoss, o La Cascada Dorada en castellano, es una impresionante cascada. Su nombre es debido a los reflejos producidos por la luz y que en los días más soleados forma un Arco Iris. Desde el aparcamiento hay un sendero que conduce a un mirador donde se puede contemplar la cascada en todo su esplendor.

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